Bucerías Antes del Boom Inmobiliario

Bucerías Antes del Boom Inmobiliario

Hola, soy Dorothy Sutherland. Nací en Puerto Vallarta, Jalisco. Soy 100% “pata salada” y 100% “vallartense”. Pero… ¿les confieso algo? siempre he vivido del lado de Bahía. Y aunque aparentemente solo nos divide un puente, para mí, toda esta hermosa Bahía de Banderas siempre ha sido una sola. El mar nos conecta. Somos uno mismo.

Hoy decidí abrir mi corazón contigo, (sí, tú que me lees) para compartirte algo muy personal: ¿por qué Bucerías significa tanto para mí? Ahí te va.

Este rincón tiene, sin duda, un fragmento muy especial en mi historia. Gran parte de mi vida la viví ahí… y no porque tuviera mi casa en Bucerias, sino porque fue justo en la calle Lázaro Cárdenas #8 donde mis papás comenzaron su negocio. Y, por si acaso te preguntas: ¿qué tipo de negocio? Ah, ya te cuento… una agencia de viajes de tours y recorridos por toda la Bahía. Vendían y siguen vendiendo de todo. Se llama “Scotts Bucerias Tours” y aunque mi papá ya trascendió, mi mamá sigue operando el negocio. Tienes que visitarlo.

Ahora, ¿qué tiene esto que ver con bienes raíces y el crecimiento tanto urbano como inmobiliario? Para mí, todo. Bucerías no creció de un día para otro. Su crecimiento fue paulatino durante muchos años. Pero algo comenzó a moverse con más fuerza e intensidad por ahí del… De pronto, no solo el turismo empezó a mirar hacia este punto… también los desarrolladores, inversionistas y constructoras. Vieron algo que muchos ya veíamos desde antes: potencial.

Y siendo totalmente franca y honesta, no romantizo todo lo que ha venido con este crecimiento. Más que hablar desde la crítica, hablo desde la observación y consciencia. Porque cuando un lugar crece tan rápido, inevitablemente cambian muchas cosas. Cambia el ritmo, la dinámica, la forma en la que no solo se ve, sino, la forma en la que se vive. Lo he visto de cerca. El espacio donde mis papás crearon su historia durante más de 24 años (y que para nosotros fue una segunda casa), hoy está en proceso de cambio. El espacio ya fue vendido, y eventualmente será parte de este nuevo capítulo de Bucerías. Quizá no sea de inmediato, pero será inevitable. Y no, eso no necesariamente es algo negativo. Es simplemente evolución.

Si bien Bucerías sigue conservando ese toque tradicional con una chispa de autenticidad que lo hace único, también es importante hablar de una realidad que pocas veces se pone sobre la mesa. El crecimiento acelerado ha traído consigo ciertos retos estructurales. La planeación y regulación en algunas zonas no siempre ha ido al mismo ritmo que el desarrollo, y esto se refleja en aspectos básicos del día a día. Por ejemplo, el servicio de agua puede llegar a ser intermitente en distintas temporadas, especialmente en momentos de alta demanda. No, no es un tema que se mencione con frecuencia, quizá porque rompe la narrativa aspiracional del destino. Pero entender Bucerias hoy también implica conocer estos contrastes. Y aun así… eso no define por completo al lugar.

Hoy, Bucerías sigue conservando esa esencia y chispa peculiar que lo hace único. Hablo de su vibra relajada, su gente, su cercanía al mar, su autenticidad. Pero también es cierto que hoy convive con algo más: una demanda creciente, más inversión y más movimiento. Pero también nuevos retos dentro del propio mercado. En los últimos meses, por ejemplo, se ha comenzado a observar un ajuste en ciertos segmentos, especialmente en el mercado de condominios, donde la velocidad de las ventas no siempre ha logrado seguir el ritmo de la oferta. Esto no habla de una caída del destino, sino, de algo mucho más natural: un mercado que está evolucionando, encontrando su punto de equilibrio y madurando.

Por otro lado, Bahía de Banderas ha crecido más de un 50% en población la última década, y Bucerías se ha posicionado como uno de los puntos más atractivos dentro de la región. Es tendencia. No es casualidad. Hoy forma parte de la conversación inmobiliaria, turística y de inversión de una manera que antes no existía.

Para mí Bucerias siempre ha sido eso. Un lugar que no solo vi crecer, sino que también me acompañó mientras yo cambiaba. Y quizá por eso hoy, cuando pienso en Bucerías antes del boom inmobiliario, no lo hago desde la nostalgia triste ni desde la crítica fácil, sino desde la consciencia de haber sido testigo de una transformación muy real.

Por Dorothy Sutherland

Trabaja con Katya

Listo para Trabajar con un Profesional

Este campo es un campo de validación y debe quedar sin cambios.